UN MUSEO MUCHAS VOCES
En el Museo Ángel Mateos creemos que el museo no se completa sin quien lo recorre.
Por eso, invitamos a cada visitante a detenerse, mirar… y dejar su impresión junto a la obra.
Un gesto sencillo: escribir en un papel lo que ha sentido, lo que ha pensado.
Y, sin darnos cuenta, el museo empieza a llenarse de voces.
Porque cada obra no se termina en el artista, sino en quien la observa.
Estas son algunas de las primeras que nos habéis dejado este primer fin de semana de la temporada.
Muchas gracias por formar parte de este diálogo.

